Previniendo enfermedades cardiometabólicas en cada ciclo de vida.
Cuando visitamos a nuestra familia, amigos, conocidos o con nuestros compañeros de trabajo en muchas ocasiones conversamos sobre nuestra salud y algunas afecciones de ella, por ejemplo: diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, colesterol y triglicéridos altos, lo cual define técnicamente a las enfermedades cardiometabólicas, pero dentro de estas también está la obesidad, la cual es poco comentada. A continuación, aprenderemos sobre cómo prevenirlas en los diferentes ciclos de vida que incluyen niñez, adolescencia, adultez y adultos mayores.
La salud cardiometabólica enumera y junta algunos indicadores de riesgo que pueden presentarse en nuestros controles de rutina, los cuales en muchas ocasiones pasan inadvertidos, entre ellos:
- Presión arterial que en ocasiones puede resultar ligeramente elevada o elevada…
- Tabla de la Organización Mundial de la Salud (OMS):
| IMC | Estado |
|---|---|
| Por debajo de 18.5 | Bajo peso |
| 18.5–24.9 | Peso normal |
| 25.0–29.9 | Preobesidad o sobrepeso |
| 30.0–34.9 | Obesidad clase I |
| 35.0–39.9 | Obesidad clase II |
| Por encima de 40 | Obesidad clase III |
Todos estos indicadores sin importar cuántos de ellos puedan estar elevados muestran una señal de atención para poder evitar complicaciones a corto, mediano y largo plazo. En ocasiones tenemos temor de visitar a profesionales de la salud y al sentir algún malestar lo asociamos al cansancio, falta de sueño, sobrecargas emocionales y laborales, problemas financieros, pero jamás pensamos que algo está ocurriendo en nuestro cuerpo y este en silencio manifiesta algunos signos y síntomas que pueden desencadenar diagnósticos clínicos y tratamientos poco agradables pero necesarios.
Por tal motivo, es de mucho interés prestar atención a todas y cada una de las señales de alarma que anteriormente te menciono, no perdiendo de vista que no solo los adultos desarrollan dichas enfermedades cardiometabólicas sino también nuestros niños/as; un artículo publicado el 17 de noviembre de 2021 por American Heart Association titulado: Programas contra la obesidad infantil enfocados en la familia, también pueden beneficiar a los padres, en donde textualmente se lee el siguiente párrafo:
“Me interesa saber si los padres se limitan a apoyar a los niños o si realmente cambian su comportamiento y sirven de modelo”, comentó. “Si, en efecto, lo son, se debería ver una mejora en los padres, tanto en el peso como en los resultados de otros factores de la salud”.
A continuación, te comparto una lista de hábitos saludables los cuales, si realizas de manera frecuente, constante, con actitud positiva, comenzando de menos a más, no haciendo cambios radicales en tu rutina diaria más bien adjuntándolo y priorizando tu salud y bienestar durante 21 días sin parar y motivándote personalmente todos los días, lo lograrás.
- Inicia una rutina sencilla de ejercicio en casa…
- Come saludablemente, evita omitir tiempos de comida…
- Evita o limita el consumo de alcohol.
- No fumes ni consumas tabaco.
- Hidrátate diariamente con agua pura.
- Realízate exámenes de detección periódicamente.
- Consulta con profesionales de la salud certificados.
Carmen Elisa Portillo de Morán.
Nutricionista clínica.