Ansiedad y trastorno de ansiedad, ¿es lo mismo?
Ansiedad y trastorno de ansiedad, ¿es lo mismo?
La salud mental abarca una amplia gama de actividades directa o indirectamente relacionadas con el bienestar psicológico del individuo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Tener una salud mental adecuada implica responder de manera apropiada al estrés cotidiano, desempeñarse productivamente en el trabajo y contribuir de forma positiva en la comunidad.
“Mientras nosotros posponemos, la vida acelera.” — Séneca
Esta reflexión del filósofo romano hace alusión a la rapidez con la que avanza el tiempo cuando posponemos acciones que podemos realizar hoy, generando ansiedad y estrés.
Son muchos los factores que pueden generar ansiedad en la vida diaria: el trabajo, los estudios, las relaciones interpersonales, los problemas financieros o de salud, entre otros. Sin embargo, las respuestas de ansiedad —cuando son normales— cumplen una función positiva: preparan al cuerpo para luchar o huir ante amenazas reales, y gracias a ellas la especie humana ha sobrevivido y evolucionado.
¿Las respuestas de ansiedad son buenas o malas?
Las respuestas de ansiedad son buenas mientras ayudan a defender nuestra integridad física. Pero cuando la ansiedad se vuelve patológica, se transforma en un trastorno que provoca síntomas físicos, psicológicos y emocionales, causando sufrimiento y pérdida de funcionalidad.
Los trastornos de ansiedad incluyen diversas condiciones, como:
- Trastorno de ansiedad generalizada
- Trastorno de pánico o angustia
- Trastorno de estrés postraumático
- Fobias
- Trastorno obsesivo compulsivo
En este artículo se aborda principalmente el trastorno de ansiedad generalizada, su diagnóstico, síntomas y manejo.
Trastornos de ansiedad: una realidad frecuente
Los trastornos de ansiedad se caracterizan por miedos y preocupaciones excesivas frente a situaciones que no representan un peligro real. Su origen es multifactorial, con componentes genéticos y ambientales. Para su diagnóstico, los profesionales utilizan los criterios del DSM (Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales) y la CIE (Clasificación Internacional de Enfermedades).
Datos relevantes:
Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la OMS, en 2019 los trastornos de ansiedad afectaron a 301 millones de personas en el mundo, siendo el segundo trastorno mental más incapacitante en la mayoría de países de América.
Síntomas comunes
El trastorno de ansiedad generalizada puede presentar síntomas físicos como:
- Palpitaciones o dolor en el pecho
- Respiración acelerada
- Sudoración, temblores o tensión muscular
- Dolor de cabeza y manos frías
También aparecen síntomas psicológicos como insomnio, distraibilidad, sensación de terror, molestias gastrointestinales o sensación de “nudo en la garganta”. Estos pueden durar más de seis meses y afectar significativamente la calidad de vida.
Dato clínico: Muchas personas con ansiedad consultan primero a médicos generales o cardiólogos por síntomas físicos, aunque no se encuentren alteraciones cardíacas. El diagnóstico correcto suele llegar después de múltiples evaluaciones médicas.
Abordaje terapéutico
El tratamiento debe ser integral y puede incluir medidas farmacológicas y no farmacológicas:
- Tratamiento farmacológico: Los antidepresivos son la primera línea de tratamiento y deben mantenerse entre 9 y 12 meses. Las benzodiacepinas pueden utilizarse por períodos cortos (6–8 semanas) debido a su riesgo de dependencia.
- Medidas psicosociales: Identificar factores de riesgo, aplicar técnicas de relajación y promover estilos de vida saludables como una alimentación equilibrada, sueño adecuado, ejercicio regular y equilibrio entre trabajo y descanso.
El objetivo terapéutico es la remisión parcial o total de los síntomas y la mejora de la funcionalidad. Es clave fortalecer las capacidades de afrontamiento y mantener un acompañamiento clínico durante todo el proceso.
Reflexión final
La ansiedad es una respuesta normal ante el estrés, pero los trastornos de ansiedad requieren atención médica estructurada. Son entidades frecuentes, tratables y con buen pronóstico cuando se abordan a tiempo. No ignores los síntomas: consultar a un profesional puede marcar la diferencia.
Recuerda: los trastornos de ansiedad tienden a ser crónicos, pero con tratamiento adecuado, sus síntomas pueden remitir significativamente.
Dr. Rigoberto González
Médico especialista en Psiquiatría y Salud Mental